Aunque estamos en la era de la información, aunque nunca antes hemos estado más ínter comunicados unos con otros, nunca antes se tuvo acceso a tanta información, nos encontramos ante un nuevo capítulo de la doctrina de shock de manual.

  • La amenaza y el riesgo es completamente real.
  • Los factores que infunden miedo sobre gran parte de la población existen y cada vez aparecen más.
  • La incertidumbre y la creación de la necesidad, sea de abastecimiento, sea de salud, sea de información están en marcha.

Estamos sometidos a una “terapia”de Shock, somos completamente vulnerables y todo cuanto se haga, se cambie, se pacte, se transfiera, se venda y se compre, si aparentemente nos ayuda a mejorar la situación, nos parecerá bien.

Si centramos la atención de la población en los factores que ponen en riesgo su integridad, sea física o económica, mantendremos el shock de forma efectiva. Mientras eso ocurre, las élites con capacidad de decisión tienen carta blanca para poner en marcha estrategias inconcebibles si no estuviéramos en shock.

Poner atención en frases que ya estamos normalizando:

  • Mira! Hay gente en la calle!
  • No queda nada en el súper
  • No queda nada en el súper
  • No se puede ir al hospital
  • No hay mascarillas
  • Se ha despedido a toda la gente

Y un largo etcétera que pronunciadas hace apenas unas semanas nos hubieran parecido una auténtica locura.

Ahora, las entendemos, las aceptamos, las incorporamos a la nueva forma de ver la situación.

Porqué son ciertas, porqué existe una amenaza y un riesgo inminente y entramos en shock.

La diferencia de otros shocks del manual, es que en este, no han hecho falta comandos de la muerte, desapariciones indiscriminadas, ni alzamiento de un gran líder que nos mantendrá a salvo si seguimos las directrices del partido.

Afortunadamente, de momento, aceptamos pandemia como situación plausible con un recorrido corto que requiere sacrificios para, una vez superado, volver , al menos, donde estábamos.

Pero eso no va a pasar. La doctrina del shock es implacable, los nuevos pactos, las nuevas reglas, los cambios antes inaceptables, poco a poco serán puestos sobre la mesa y serán aceptados por la mayoría “dadas las circunstancias “.

Como sociedad, aunque confinada en nuestras casas, con nuevos y amenazadores problemas económicos, laborales y de salud, debemos mantener la tranquilidad.

Hay que mitigar el shock con un orden:

✓ Superar y eliminar los riesgos y amenazas reales.

✓ Rebajar el miedo que lleva al pánico a niveles 0

✓ Transmitir confianza de colaboración mutua, con los más cercanos. Todo lo contrario de yo lleno mi nevera y tú ya te espabilarás. Yo he conseguido mi mascarilla tú estás condenado.

Las mascarillas no te convierten en inmortal, ni curan, ni siquiera están pensadas para protegerte, están pensadas para que tú no contamines a los demás.

✓ Contrastar la información con medios de confianza, minimizar la transmisión de información no contrastada que alimenta el miedo, la alarma y nos sumerge en el shock.

✓ Todos los discursos públicos de cualquier líder sea social , político, sindical o lo que se te pase por la cabeza que contengan las palabras “compatriotas”, “nación fuerte”, “sacrifico”, “combatir”, son pura basura que como un perro pastor, conduce a las ovejas al redil, en este caso al shock.

✓ Estar atentos a los movimientos de las instituciones en relación a los bienes públicos y en relación a los tratos y convenios con entidades privadas. Estar confinado no significa no poder protestar. Salir a la calle a manifestarnos, no es una posibilidad, hay que canalizarlo de otra manera nueva , legal y eficiente.

◦ Estad atentos a las voces que enmudecen, la era de la comunicación da voz a mucha gente, tristemente en su mayoría no es de interés, pero con un poco de criterio se pueden escuchar voces valiosas, con puntos de vista valiosos, con información valiosa. El shock los combate, en primera instancia con la creación de información tóxica en contra suya para desprestigiar su veracidad, validez y credibilidad, así se mitiga el efecto de su mensaje. El shock los combate en segunda instancia con su silencio, ya podéis imaginar como.

A día de hoy la expectativa es que va a empeorar, ni todos cumplen las mismas reglas, ni solo las elites quieren sacar partido al shock, las otras alimañas que robaban carteras en el metro o móviles a los turistas, se están exprimiendo el cerebro para ver de esta situación una nueva oportunidad para seguir parasitando.

Dicho esto, y si sois capaces de tomar distancia y ver la dimensión local, regional, nacional y global, sus actores, sus movimientos, quizás podamos invertir el shock en su contra y cambiar las cosas en una dirección que beneficie a la mayoría y no a las élites que , repito, están diseñando su nuevo e interesado futuro.

Hay mucho que hacer, por mucho confinamiento que percibís como “vacaciones de mierda”. Poneos las pilas y trabajar, hacer deporte en casa, repartir responsabilidades , haced que todos se sientan útiles, hablad de vuestros miedos y preocupaciones siempre con la visión de solucionarlos o mitigarlos, no os auto engañéis para no afrontar los miedos, no miréis a otro sitio, aprovechar el tiempo, sed constructivos, sed optimistas, sed sinceros, colaborar entre vosotros de forma recíproca, no perdáis el tiempo con tóxicos y parásitos, dejadlos a su rollo.

Estamos, por suerte o por desgracia, escribiendo un nuevo capítulo en el libro de la terapia de shock, y es una oportunidad para hacer una disrupcion, cambiar el paradigma, y crear el shock al “terapeuta” que nos lo ha impuesto, para que nunca más se le ocurra volver a intentarlo.

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